Síntomas y criterios de diagnóstico del síndrome de ovario poliquístico
El síndrome de ovario poliquístico, conocido como síndrome de SOP o SOP, es un trastorno hormonal que puede afectar a las mujeres en edad fértil....
Von: Anne Alexander
El síndrome de ovario poliquístico, conocido como síndrome de SOP o SOP, es un trastorno hormonal que puede afectar a las mujeres en edad fértil. Se trata de una de las enfermedades endocrinas más frecuentes, que afecta a alrededor de un millón de mujeres en Alemania. Muchas de las afectadas son mujeres que desean tener hijos sin conseguirlo.
Síntomas del síndrome de ovario poliquístico
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es muy complejo y puede manifestarse a través de una gran variedad de síntomas. A menudo, los ovarios de las mujeres con SOP están rodeados de numerosos quistes pequeños alineados como un collar de perlas; por otro lado, también hay mujeres que pueden presentar quistes en los ovarios sin padecer SOP. Otros síntomas del SOP son trastornos del ciclo menstrual, ausencia de ovulación, esterilidad, sobrepeso, resistencia a la insulina, diabetes mellitus tipo 2, niveles elevados de testosterona, aumento del vello corporal y facial, acné, caída del cabello y muchos más. No hay que olvidar que los síntomas mencionados anteriormente pueden provocar problemas psicológicos y sociales, así como una grave merma de la calidad de vida.
Sin embargo, no todas las mujeres que presentan alguno de los síntomas mencionados padecen necesariamente el síndrome de ovario poliquístico (SOP). El SOP puede provocar muchos síntomas, cuya intensidad varía de una persona a otra, por lo que no existe un cuadro clínico uniforme. Así pues, la mera presencia de ovarios poliquísticos —que dan nombre al síndrome— no es suficiente para diagnosticar el SOP. Por otra parte, la presencia de polifolicidad no siempre indica un SOP.
Criterios de diagnóstico
Con el fin de garantizar un diagnóstico uniforme del síndrome de ovario poliquístico, en 2018 se actualizó la «Guía de la ESHRE» para el diagnóstico de este síndrome. Para establecer el diagnóstico se aplican los denominados criterios de Rotterdam. Según estos, tras descartar otras enfermedades, para diagnosticar el síndrome de ovario poliquístico deben darse, como mínimo, 2 de los 3 síntomas siguientes existan.
1. Hiperandrogenemia y/o signos clínicos de hiperandrogenismo: en este caso, se observan concentraciones elevadas de hormonas masculinas (andrógenos) en sangre. Esto puede provocar acné, caída del cabello y un vello corporal inusualmente abundante en la paciente.
2. Oligomenorrea o amenorrea: la paciente presenta intervalos entre menstruaciones de más de 35 días o no tiene la menstruación. Esto puede provocar una disminución de la fertilidad.
3. Se ha concretado el criterio ecográfico. Deben observarse ovarios con más de 20 folículos (antes 12) y/o un volumen ovárico aumentado (≥10 ml) por lado.
Es importante contar con asesoramiento complementario
El asesoramiento a la paciente es un paso esencial en el diagnóstico y el tratamiento para minimizar en la medida de lo posible las graves consecuencias para la salud. Esto incluye siempre una entrevista detallada con la paciente, una exploración física con evaluación de la piel y la vello corporal, así como análisis de sangre para determinar los niveles de diversas hormonas. Como complemento, se realiza una ecografía de los ovarios. La novedad es que, en el caso de las pacientes con ciclo irregular y hiperandrogenismo, se puede prescindir del diagnóstico ecográfico. En estos casos, ya se cumplen los 2 de los 3 criterios diagnósticos necesarios.
Los ciclos irregulares no siempre indican que se padezca el síndrome de ovario poliquístico
Es posible que una mujer tenga ciclos irregulares o prolongados, pero que no padezca SOP si no cumple ningún otro criterio de diagnóstico. ¡El diagnóstico del SOP siempre debe realizarlo un ginecólogo o un endocrinólogo! En este ámbito se producen a menudo autodiagnósticos peligrosos, ya que las mujeres con ciclos irregulares tienden a pensar rápidamente que padecen SOP. ¡Sin embargo, alrededor del 70 % de todas las mujeres tienen ciclos irregulares! No obstante, incluso los ciclos irregulares pueden incluir ovulaciones y ser totalmente saludables. Las disfunciones tiroideas, por ejemplo, también pueden influir en la duración del ciclo. Además, el estrés, las tensiones emocionales, los cambios horarios durante los viajes y las fluctuaciones hormonales durante la pubertad o la menopausia también influyen en el ciclo. Por cierto, con OvulaRing puedes conocer con precisión tu patrón individual de ciclo y fertilidad, incluso en caso de ciclos irregulares o muy largos, y determinar si tus ciclos son saludables y cuándo ovulas.
Investigación de las causas
Las investigaciones han demostrado que tanto los factores genéticos como los ambientales desempeñan un papel importante. Los desequilibrios hormonales son característicos del desarrollo del síndrome de ovario poliquístico. Se ven afectadas principalmente las hormonas sexuales masculinas, los llamados andrógenos, así como la hormona luteinizante y la hormona folículoestimulante (LH y FSH) de la hipófisis. El sobrepeso también parece desempeñar un papel decisivo en la aparición del síndrome de ovario poliquístico. A menudo, el sobrepeso va acompañado de resistencia a la insulina. Los ovarios reaccionan entonces al aumento de los niveles de insulina con una menor conversión de andrógenos en estrógenos.
¿Cómo se puede llegar a una disminución de la fertilidad o a la esterilidad?
En un ciclo menstrual sano, se desarrolla un folículo que libera el óvulo maduro hacia la trompa de Falopio en el momento de la ovulación. Un nivel elevado de hormonas masculinas, como suele ocurrir en el síndrome de ovario poliquístico (SOP), altera este proceso de maduración. Solo se forman numerosas células inmaduras que no continúan desarrollándose y provocan la transformación quística de los ovarios. No se produce la ovulación, por lo que no puede producirse un embarazo natural.
No todas las mujeres con SOP son infértiles
Diversos estudios (Direito, 2012) sobre la evolución hormonal del ciclo menstrual demuestran que cada mujer presenta patrones cíclicos individuales y que los procesos hormonales correspondientes presentan particularidades que caracterizan fisiológicamente el ciclo de cada persona.
Así, entre otras cosas, se ha demostrado en diversos estudios que más de un tercio de las mujeres a las que se les ha diagnosticado SOP ovulan y pueden concebir de forma natural. Además, se ha confirmado que el 15 % de estas mujeres incluso tienen regularmente una ovulación tardía después del día 36. Según los últimos hallazgos científicos, el número de ciclos anovulatorios en mujeres con SOP no es tan elevado como se pensaba hasta ahora. Sin embargo, las ovulaciones tardías suelen pasar desapercibidas. Por ello, el médico tratante suele derivar a las mujeres afectadas demasiado pronto a una clínica de fertilidad, aunque podrían quedarse embarazadas de forma espontánea.
¿Cómo puedo llevar un registro de mi ciclo a pesar del SOP?
Con OvulaRing, las mujeres afectadas pueden averiguar fácilmente cómo funciona su ciclo individual y si ovulan, así como cuándo lo hacen, por muy tardía que sea la ovulación. OvulaRing mide automáticamente tu temperatura corporal central las 24 horas del día y almacena 288 puntos de medición diarios. Sobre esta base, se indican con exactitud la fase fértil y la ovulación. Precisamente en el caso del SOP, es fundamental observar el ciclo de forma continua para «detectar» ovulaciones tardías, que a menudo pasan desapercibidas. Esta es una información importante para las mujeres afectadas, sobre todo antes de someterse a tratamientos o intervenciones hormonales.
Referencias
Direito A y otros (2012). Relación entre el pico de la hormona luteinizante y otras características del ciclo menstrual en mujeres con ovulación normal. Fertil Steril. doi: 10.1016/j.fertnstert.2012.08.047. Publicado en línea el 19 de septiembre de 2012.
La revista «Der Privatarzt: Ginecología, Medicina y Gestión». 2014. Informe especial: Momento de la ovulación. La medición continua de la temperatura corporal central garantiza datos fiables; 3: págs. 16-17.